viernes, 21 de septiembre de 2012
domingo, 9 de septiembre de 2012
La prepotencia.
El señor de aquella provincia
acudía al pueblo cuando requería una ayuda de estos.
Tras obtener lo necesitado se marchaba a sus oficinas
y desde allí aprobaba o desaprobaba las acciones
de los ciudadanos más laboriosos o al menos talentosos.
El tiempo transcurrió sin apuros y no hubo necesidad de revueltas
o revoluciones pues sus acciones lo habían condenado
a ser algo menos que un espectro en el cual ya nadie creía.
Lo único que atinó a ganarse fue la mala fe de las personas
que se entregaron con más fuerza en su trabajo y su disciplina de vida. Vivir bajo estas condiciones es fácil. Ayyy de aquel quien cree que la vida se resume detrás de un escritorio que ni siquiera es de su propiedad.
El señor de aquella provincia
acudía al pueblo cuando requería una ayuda de estos.
Tras obtener lo necesitado se marchaba a sus oficinas
y desde allí aprobaba o desaprobaba las acciones
de los ciudadanos más laboriosos o al menos talentosos.
El tiempo transcurrió sin apuros y no hubo necesidad de revueltas
o revoluciones pues sus acciones lo habían condenado
a ser algo menos que un espectro en el cual ya nadie creía.
Lo único que atinó a ganarse fue la mala fe de las personas
que se entregaron con más fuerza en su trabajo y su disciplina de vida. Vivir bajo estas condiciones es fácil. Ayyy de aquel quien cree que la vida se resume detrás de un escritorio que ni siquiera es de su propiedad.
sábado, 8 de septiembre de 2012
domingo, 20 de mayo de 2012
lunes, 2 de abril de 2012
martes, 20 de diciembre de 2011
martes, 13 de diciembre de 2011
Alteraturas (Comedia en tres jornadas y un epílogo)
Autor: Héctor Bello
Editorial: El perro y la rana.
Año: 2011.
Desde el título: Alteraturas, evoca a un Oswaldo Trejo con su pirotecnia de palabras emparentadas, relacionadas o a punto de maridarse. Alterados en la literatura o “Al” como un prefijo simbólico adosado a una raíz desmembrada “teraturas”. Nuestra anticipación resulta falsa al adentrarnos en la lectura de 55 páginas pensadas y sobre todo sentidas. Interpretamos que la vía propuesta por Bello en este libro es otra, más cercana a las vivencias.
Desde su primera lectura el libro expone complejidad en la brevedad bajo la cual se presenta. Buen ejemplo de que la brevedad no es necesariamente simple. Las referencias y las citas no son para nada gratuitas pues ayudan a construir otro texto, un texto otro que se bifurca en las significaciones que maneja Bello como “comedia en tres jornadas”.
Lo que se dice es tan importante como lo que se deja de decir. La insinuación no basta. Como muestra de ello están los textos titulados “Marinera”, “La verdad sospechosa” y cualquier otro que descubra el lector de estas notas. A ratos anecdótico, a ratos confesional, a ratos autobiográfico es también a ratos narrativa, también es poesía y teatro. Es, a nuestro entender, una atractiva manera de hacerle un homenaje al mundo teatral y al texto teatral pero también a la escritura, sin distingo de géneros. A propósito de esto último, es preciso iniciar la lectura de este texto con la discusión de los géneros con cierto déficit a cuestas, pues el texto los obvia no como un rechazo rebelde sino como un conjuro para evitar a los lectores academicistas llenos de prejuicios teóricos.
Etiquetas:
Alteraturas,
Héctor Bello. Publicaciones 2011.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)



