domingo, 28 de abril de 2013

Hay un amor


Este amor que crece
va cada día
viene cada noche
ríe con tus ojos
que fijan la mirada en mi
y aún sin tus dientes

iluminas estos días
iluminas estos caminos

lunes, 4 de febrero de 2013


Apesar de você
amanhã há de ser
outro dia
você vai ter que ver
a manhã renascer
e esbanjar poesía
Chico Buarque de Holanda

Nunca nadie me dijo que no debía escupir para arriba
llamaradas inclementes inundan el camino
navegar es preciso
Sembrar vientos para cosechar tempestades
Tempestades en vientos de mi boca envenenada
En mi mente enferma de un cáncer
que se preña de malas ideas
de malas intensiones
creadas para herirme
de malos sentimientos para lastimarme

Pero estoy aquí para matar primero
para herir primero
que nadie venga a pensar que soy dócil
endeble, manipulable
No

Hacer el mal sin importar a quien
Hacer del mal un acto cotidiano
Apartar todo para sentirse cómoda

Soy verdugo que implora clemencia
resto un poco de orgullo
me olvido un poco del amor propio
para no terminar vendiendo hoyas en el mercado popular
además 
las empanadas no son mi fuerte
salen cuadradas como un ring de boxeo.

miércoles, 2 de enero de 2013

Orilla viva


La embarcación está allí 
varada
Cargándose
de agua y hojas secas
Una película de salitre declara el pretérito paso
                                             de algún insecto solar
La aburrida corriente de río la arrastra
pero las amarras no la dejan 

Volando en el viento marino
la vejez cobra su rédito en estos términos de
                                                                        abandono
El susurro de cascos entreverados en una conversación
de mares y pescas abundantes
son un sollozo lejano

La quilla se ahoga a la sombra del pelícano que vive de las sobras.

domingo, 30 de diciembre de 2012


La embarcación está allí varada
Cargándose de agua y hojas secas
Una delgada película de salitre declara el paso de algún
                                                                          insecto
Dejándose llevar por la aburrida corriente de río
Las amarras dejan su fibra
Volando en el viento marino
Se paga el precio de la vejez en estos términos de
                                                                        abandono
El susurro de cascos entreverados en su conversación
Se ahoga debajo del ala del pelícano que vive de sobras
(las sobras son suficiente para el pelícano)

viernes, 21 de septiembre de 2012


domingo, 9 de septiembre de 2012

La prepotencia.
El señor de aquella provincia
acudía al pueblo cuando requería una ayuda de estos.
Tras obtener lo necesitado se marchaba a sus oficinas
y desde allí aprobaba o desaprobaba las acciones
de los ciudadanos más laboriosos o al menos talentosos.
El tiempo transcurrió sin apuros y no hubo necesidad de revueltas
o revoluciones pues sus acciones lo habían condenado
a ser algo menos que un espectro en el cual ya nadie creía.
Lo único que atinó a ganarse fue la mala fe de las personas
que se entregaron con más fuerza en su trabajo y su disciplina de vida. Vivir bajo estas condiciones es fácil. Ayyy de aquel quien cree que la vida se resume detrás de un escritorio que ni siquiera es de su propiedad.

sábado, 8 de septiembre de 2012

El pueblo.
Los habitantes de aquel pueblo sentían desprecio por sus gobernantes. Saber de su presencia les despertaba cierta incomodidad por decir lo menos. Los hombres y mujeres que detentaban un mínimo de poder gubernamental se sentían semidioses. Aunque también morían.